cuando no y si

Cuándo NO se debe sembrar y cómo identificar los momentos inadecuados para la siembra

Uno de los factores más importantes para el éxito de cualquier cultivo es saber cuándo sembrar. Pero igual de importante —y muchas veces más crítico— es saber cuándo NO hacerlo. Sembrar en el momento inadecuado puede provocar pérdidas de semilla, bajo desarrollo de las plantas, ataques severos de plagas o enfermedades, y hasta la pérdida total del cultivo.

En este texto exploraremos los momentos que se deben evitar para sembrar, los signos para identificar estas condiciones desfavorables, y las razones agronómicas que justifican esta decisión.

  1. Épocas de sequía prolongada o ausencia de lluvias

Sembrar en condiciones de sequía o con escasa disponibilidad de agua puede causar:

Mala germinación.

Muerte temprana de plántulas.

Desarrollos irregulares y deshidratación.

¿Cómo identificarlo?

Predicción climática indica baja probabilidad de lluvia por más de 15 días.

El suelo está seco a más de 5 cm de profundidad.

Ríos, quebradas o pozos con niveles bajos.

¿Qué hacer?

Esperar el inicio efectivo de la temporada de lluvias o garantizar un sistema de riego constante antes de sembrar.

  1. Exceso de lluvias o inundaciones

Sembrar en temporada de lluvias excesivas puede traer problemas graves:

Encharcamiento del suelo.

Podredumbre de semillas y raíces.

Proliferación de hongos y enfermedades.

¿Cómo identificarlo?

El suelo está saturado, lodoso o con charcos.

El pronóstico indica tormentas o lluvias intensas durante varios días.

Se presenta escorrentía en zonas inclinadas.

¿Qué hacer?

Esperar a que el suelo se drene adecuadamente. En zonas bajas, elevar las camas de siembra o usar canales de drenaje.

  1. Temporadas de heladas o frío extremo

Muchas especies de hortalizas, frutales y granos no toleran heladas ni temperaturas por debajo de los 10 °C.

Consecuencias:

Daños en hojas y tallos.

Retraso en la germinación.

Muerte de plántulas recién nacidas.

¿Cómo identificarlo?

Pronósticos con advertencia de heladas.

Temperaturas nocturnas muy bajas (por debajo de 5 °C).

Presencia de escarcha por las mañanas.

¿Qué hacer?

Evitar sembrar en zonas de altura o planificar cultivos que toleren bajas temperaturas, como la arveja, el repollo o la cebolla.

  1. Suelos mal preparados o en mal estado

Sembrar sin preparar el terreno puede afectar el crecimiento radicular y la absorción de nutrientes.

Problemas comunes:

Suelos compactados o endurecidos.

Presencia de malezas.

Suelos ácidos o salinos sin corregir.

¿Cómo identificarlo?

El suelo forma terrones grandes al secarse.

Alta presencia de raíces de maleza.

Prueba de pH inferior a 5 o superior a 8.

¿Qué hacer?

Preparar adecuadamente el suelo: arar, abonar, nivelar y, si es necesario, corregir el pH con cal o materia orgánica.

  1. Luna y calendario agrícola

Aunque no todos lo consideran científico, muchos agricultores siguen el calendario lunar, y evitan sembrar en:

Luna llena: se dice que favorece el crecimiento vertical y el tallo más que la raíz.

Luna menguante: se cree que no favorece el crecimiento vigoroso de plantas nuevas.

¿Qué hacer?

Planificar la siembra preferiblemente en cuarto creciente (para frutos) o cuarto menguante (para raíces), si se sigue esta tradición.

  1. Cuando no hay disponibilidad de insumos o mano de obra

Sembrar sin contar con fertilizantes, semillas de calidad, herramientas o personal suficiente puede afectar directamente la eficiencia del cultivo.

¿Cómo identificarlo?

Falta de acceso a fertilizantes o insumos clave.

Personal limitado para riego, deshierbe o cosecha.

Equipos dañados o no disponibles.

¿Qué hacer?

Reprogramar la siembra cuando todos los recursos estén asegurados, para evitar pérdidas y cultivos mal manejados.

  1. Momentos de alto riesgo fitosanitario

Hay épocas en las que aumentan las plagas y enfermedades, sobre todo si ya hubo infestaciones previas.

¿Cómo identificarlo?

Altas temperaturas y humedad (ambiente ideal para hongos e insectos).

Historial del lote con ataques graves.

Presencia de plagas adultas antes de sembrar.

¿Qué hacer?

Esperar a que pasen esas condiciones, aplicar controles preventivos o elegir variedades resistentes.

  1. Riesgo de mercado o precios bajos

Aunque la siembra se base en el clima, también debe considerarse si el cultivo tendrá un valor rentable al cosecharse.

¿Cómo identificarlo?

Información de sobreproducción en la zona.

Bajos precios actuales en el mercado.

Costos de producción mayores que el ingreso estimado.

¿Qué hacer?

Sembrar otro cultivo con mejor proyección de precios o esperar otra temporada más favorable.

Conclusión

Saber cuándo NO sembrar es una habilidad esencial para el éxito agrícola. A través de la observación del clima, del suelo, del calendario, de la disponibilidad de recursos y del comportamiento del mercado, el agricultor puede evitar errores costosos y pérdidas innecesarias.

Sembrar en el momento equivocado es como construir una casa en terreno inestable: aunque se invierta tiempo y dinero, los resultados serán débiles. Por eso, la clave no es sembrar más, sino sembrar mejor y en el momento adecuado

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